Día de contradicciones. Esta noche se concede el II Premio Enrique Talg a la Innovación y el Desarrollo Sostenible en el sector turístico de Canarias, en un acto que se celebra en la sede de Presidencia del Gobierno de Canarias en Santa Cruz de Tenerife. Los finalistas de esta gran iniciativa son el Grupo Loro Parque, San Blas Reserva Ambiental y la empresa alojativa Parque Santiago. Casualidades del destino, hoy también ha salido publicada en Hosteltur una noticia que invita a la reflexión: el personal de los hoteles de la provincia de Santa Cruz de Tenerife con certificación medioambiental suele desconocerlo. Ya hemos tratado en Ecotumismo del cierto desconocimiento por parte de los usuarios de las diferentes certificaciones ambientales existentes en el mercado pero, por lo que se deduce de este estudio, la ignorancia llega a niveles ciertamente preocupantes.
El día nos deja una de cal y otra de arena en términos medioambientales para el turismo en Canarias. Por un lado, tenemos la resolución del II Premio a la Innovación y Desarrollo Sostenible en el sector turístico en Canarias. Los finalistas reseñados se definieron tras analizar los documentos entregados por cada candidatura, consistente tanto en material audiovisual como en una memoria descriptiva de las acciones llevadas a cabo. Asimismo se procedió a argumentar cada una de las propuestas realizando una descripción completa de las diferentes acciones. El fallo coronará ganador del certamen a San Blas Reserva Ambiental, así que muchísimas felicidades por su gran iniciativa. Aquí os dejo un vídeo de cada uno de los proyectos finalistas, para que los podáis conocer un poco más en detalle.
SAN BLAS RESERVA AMBIENTAL
GRUPO LORO PARQUE
PARQUE SANTIAGO
Por el contrario, la noticia publicada en Hosteltur es ciertamente preocupante. Ya hemos hablado en Ecotumismo largo y tendido de la problemática existente a nuestro juicio en el sector turístico en cuestiones relacionadas con las certificaciones medioambientales. Hay mucha atomización y muchas asociaciones y organismos trabajando en la creación de sellos o ecolabels y el usuario termina por percibir su uso de forma muy difusa y sesgada.
Según el estudio llevado a cabo por la organización empresarial Excelencia Turística de Tenerife, el propio personal de los establecimientos hoteleros que disponen de alguna certificación medioambiental desconoce este hecho «casi absolutamente”. Lo cierto es que esto ya se puede calificar como el colmo entre los colmos, algo que dice más bien poco, no sólo del interés de los propios trabajadores, sino sobre todo de la pésima gestión en lo que a comunicación interna se refiere. El personal debe ser la punta de lanza de la imagen y de la comunicación de una empresa, poniendo de relieve sus principales activos y, más si cabe, en el caso de la actividad turística, en donde la atención y el trato con el cliente son extremadamente importantes.
Según Juan Carlos Lorenzo, gerente de Excelencia Turística de Tenerife, hasta en nueve ocasiones fueron remitidos a llamar “a otros compañeros en la empresa, en algunos casos pasamos por hasta cuatro personas de la compañía que no sabían responder a nuestra pregunta». En dos casos en concreto, incluso, les remitieron a otro teléfono sin más o tuvieron que insistir durante varios días para obtener al menos una respuesta por parte de algún empleado. Lo más fuerte es que estos últimos hoteles pertenecen a una rama de un tour operador, supongo que TUI aunque no lo citan en el artículo, que acaban de recibir un premio a su gestión medioambiental por parte del mismo tour operador. Sencillamente INCREÍBLE.
En fin, viendo esto a uno se le queda mal cuerpo, porque realmente te das cuenta que queda mucho camino por hacer. Sobre todo porque está claro que muchos empresarios siguen buscando este tipo de certificaciones sólo por incrementar sus ventas, buscando clientes sensibilizados con estas cuestiones. Luego, a la hora de la verdad, les da igual todo y ni se molestan en comunicarlo a sus propios empleados, lo cuál para mí deja totalmente en entredicho y en tela de juicio hoy en día el valor de las certificaciones medioambientales dentro del sector turístico de nuestro país.